lunes, 15 de septiembre de 2014

La L-carnitina: ¿ayuda a perder peso?

La L-carnitina es una sustancia propia de nuestro organismo que se sintetiza en hígado y riñón a partir de aminoácidos como la lisina y metionina.
Esta sustancia es conocida popularmente como un excelente recurso para quemar grasas, sin embargo, la publicidad no la describe en profundidad y su función se desconoce con exactitud.
La L-carnitina es necesaria en el metabolismo de las grasas debido a que sin ella, los ácidos grasos no pueden ingresar a la mitocondria para ser transformados en energía.
Es decir, la L-carnitina es un paso indispensable en la oxidación de las grasas, lo que muchos no consideran es que para que se inicie el proceso de lipólisis y los ácidos grasos se oxiden, hay que generar un gasto calórico.
Entonces, con la simple ingesta de L-carnitina no vamos a conseguir quemar las grasas, sino que ésta ayudará cuando la actividad física continuada requiera de más energía y allí, se oxidarán los ácidos grasos.
Por otro lado, se considera frecuentemente a la L-carnitina como una vitamina o como un nutriente esencial para nuestro organismo, lo cual no es cierto a pesar de su importante función en el metabolismo.
La razón es simple, no es un nutriente esencial porque el organismo la puede sintetizar a partir de ciertos aminoácidos e incluso, podemos encontrar esta sustancia en algunos alimentos como las carnes y productos lácteos.
Para su elaboración, nuestro cuerpo requiere de la ayuda de ciertas vitaminas como es la vitamina C, vitamina B6 y el ácido fólico. Asimismo, se necesita para su síntesis de hierro, también contenido en las carnes.
Por lo tanto, mediante una dieta variada obtendremos todos los nutrientes necesarios para sintetizar carnitina y también, carnitina ya sintetizada.
No existe evidencia científica que confirme un incremento en el gasto calórico por el simple hecho de consumir carnitina mediante suplementos, por lo tanto, su papel en la pérdida de peso sólo queda relegado a su intervención en la oxidación de las grasas.
Lo que si sabemos, y eso está confirmado, es que la única forma de quemar más grasas es mediante la actividad física regular y el entrenamiento diario que, con el tiempo, desarrolle masa muscular y así, incremente el gasto calórico basal.
Por otro lado, la ejercitación aeróbica ayudará a nuestra masa muscular a incrementar el gasto calórico, se necesitará mas energía que la que pueden proveer los carbohidratos mediante el glucógeno, y eso, iniciará la oxidación de grasas.
Si bien no se han observado efectos secundarios severos ante la suplementación leve de carnitina, se han encontrado casos de diarrea y malestares gastrointestinales.
Se sabe que su déficit alimentario, por ejemplo, en vegetarianos activos físicamente, ocasiona debilidad muscular, pero hoy no podemos decir que la L-carnitina ayuda a perder peso.
La única ecuación que puede dar buenos resultados para adelgazar es: dieta sana + ejercicio físico regular – estrés y otros hábitos nocivos.
Sin movimiento corporal que estimule el gasto calórico, la L-carnitina no actuará. Por lo tanto, su papel en la pérdida de peso sólo depende de nuestro estilo de vida.

viernes, 5 de septiembre de 2014

ALIMENTACION ALCALINA

Alimentación alcalina

La mayoría de la alimentación que comemos tiene un efecto acidificante en nuestro cuerpo y esto es un efecto negativo. Empezamos por las bebidas, Coca-Colas, Fantas, el alcohol, Red Bull’s, etc, pasando por las panaderías, dulces y más dulces, trigo refinado en todo tipo de panes, bocadillos, pastas, pasando por las pitzzas, la pasta, el arroz blanco, todo los tipos de carne, bistecs, butifarras, solomillos, etc., etc. La gran mayoría de la comida que se promueve en restaurantes y lugares de comida rápida,  tienen un efecto acidificante, por tanto, que enferma nuestro cuerpo.

Inicialmente conviene explicar lo que significa acidez y alcalinidad. Estos dos términos responden a la forma de clasificar la reacción de cualquier elemento. El grado de acidez o alcalinidad se mide a través de una escala llamada de pH (potencial de hidrógeno) que va de O (extremo ácido) a 14 (extremo alcalino), ubicándose en el centro (7) el valor neutro. O sea que entre O y 7 tenemos los valores de acidez y de 7 a 14 los de alcalinidad.


Funcionamiento

Los 60 trillones de células que componen nuestro organismo, necesitan alimentarse, eliminar residuos y renovarse constantemente. En este sentido, la sangre cumple dos funciones vitales: 

- Llevar a todas las células los materiales nutritivos que necesitan
 
- Retirar de ellas los residuos tóxicos y ácidos que se producen como resultado de la transformación de dichos nutrientes (metabolismo). 

A nivel celular se produce una especie de combustión interna, ya que se libera calor corporal. Los residuos que se originan en este proceso de combustión, son de naturaleza ácida y deben ser evacuados del organismo a través de las vías naturales de eliminación (riñones, intestino, piel y pulmones).

Para cumplir adecuadamente esta tarea la sangre debe mantener un ligero nivel de alcalinidad. En una persona sana el pH de la sangre (la linfa, el líquido cefaloraquídeo, etc.) se ubica entre 7,40 y 7,45. Cuando se incrementa el nivel de acidez, debido a ciertos mecanismos de autorregulación, la sangre logra conservar este vital equilibrio. Lo hace a través del aporte de bases (álcalis) que neutralizan los ácidos. Por ello, para obtener un sano metabolismo celular, es preciso que junto al oxígeno, la sangre tenga un constante flujo de sustancias de naturaleza alcalina, a fin de poder neutralizar los ácidos.

En primera instancia la sangre obtiene estas bases de los alimentos. En caso de ulterior necesidad -sea por exceso de ácidos o por carencias nutricionales de bases- puede recurrir a la reserva alcalina de huesos, dientes, tejidos. De este modo la sangre se convierte en un “ladrón” de la estructura orgánica, con el solo objetivo de restablecer el vital equilibrio ácido-básico. Así se pone en marcha el mecanismo de descalcificación y desmineralización. Estos mecanismos nos llevan al desgaste de huesos, degeneración de las articulaciones, cabello débil, lesiones en mucosas, afecciones en vías respiratorias.

De esto se desprende que debemos ser cuidadosos en el aporte de alcalinizantes que realizamos a nuestro cuerpo a través de los alimentos que ingerimos, tratando de evitar alimentos y situaciones acidificantes. Un tiempo prolongado con el cuerpo acídico es lo mismo que la corrosión, este corroería los tejidos, venas y arterias. Cuando el pH se vuelve acídico hay deficiencia de oxigeno, esto provoca que se creen microformas anaeróbicas dañinas, las formaciones de gérmenes, hongos y virus.

Factores importantes a conocer sobre la acidosis

Los alimentos que consumimos se transforman en desechos acídicos y la importancia de expulsarlos a su debido tiempo es sumamente importante.
La sangre acídica se coagula más rápidamente y provoca que se obstruyan las venas. La sobre-acidez interfiere con la vida misma, es principalmente la responsable de todas las enfermedades, incluyendo ataques cardiacos, envejecimiento prematuro y la obesidad. 

Nuestros 75 trillones de células son levemente acidas pero están rodeadas de un fluido alcalino. La polaridad es esencial en la química o para el intercambio de energía pero esta se dificulta con la acidez. Esta es una de las razones por que las personas pierden su energía.

El pH acídicos interfiere con la absorción de minerales por lo que la absorción del calcio será ineficiente. El exceso de acidez debilita todos nuestros sistemas y obliga al cuerpo a obtener los minerales no recibidos de los órganos vitales y huesos tratando de neutralizar la acidez. 

El cuerpo crea el colesterol (depósitos de grasas) para proteger la acumulación del mortiferos desechos acidos critalizados fuera de los organos vitales como el higado, corazón y riñones. La obesidad es un problema de sistemas acidicos, ya que en estos casos, la grasa, salva nuestra vida. Explica el Dr. Robert Young.
El agua ordinaria o destilada es neutral (pH 7), las bebidas azucaradas como las colas son acidicas (pH 2.5).

Síntomas de exceso de acidez

1-ESTADO PSÍQUICO
Tristeza, hiper-emotividad, tendencia a la depresión, nerviosismo, irritabilidad.

2-CABEZA
Dolores de cabeza, conjuntivitis, palidez.

3-BOCA
Saliva ácida, encías inflamadas y sensibles, alta irritación de las amígdalas y faringitis que conduce infecciones repetitivas de las mucosas.

4-DIENTES
Caries y dientes agrietados o frágiles.
Sensibilidad de los dientes al contacto con alimentos fríos, calientes o ácidos.

5-ESTÓMAGO
Acidez estomacal, eructos ácidos, espasmos, dolores estomacales, gastritis y hasta úlceras.

6-INTESTINOS
Ardor en el recto, predisposición a las inflamaciones intestinales y decoloramiento de las haces por agotamiento.

7-RIÑONES-VESÍCULA
Orina ácida, irritación y ardor en la vejiga y uretra. Cálculos renales y de la vejiga .

8-VÍAS RESPIRATORIAS
Sensibilidad de las vías respiratorias al frío, frecuentes resfriados, bronquitis, sinusitis, anginas, hipertrofia de las amígdalas, tendencia a las alergias, tos y garganta áspera por irritación de ésta.

9-PIEL
Sudor ácido, piel seca e irritaciones.
Grietas entre los dedos y alrededor de las uñas, micosis, granos, eczemas diversos.

10-UÑAS
Las uñas se adelgazan, se parten y se quiebran con facilidad.
Estrías y manchas blancas.

11-MÚSCULOS
Calambres y espasmos, tendencia a la tetania, al lumbago y tortícolis.

12-SISTEMA ÓSEO Y ARTICULAR
Desmineralización de los huesos: osteoporosis, osteomalacia y raquitismo.
Fracturas y lentitud en su consolidación. Crujido de las articulaciones, bloqueo de las vértebras, reumatismo, artrosis, artritis, ciáticas y hernia discal.
Dolores articulares migratorios.

13-SISTEMA CIRCULATORIO

Hipotensión, mala circulación, extrema sensibilidad al frío. Tendencia a la anemia y a las hemorragias. Sabañones.

14-GLÁNDULAS ENDOCRINAS
Agotamiento e hipofuncionamiento de las glándulas en general, excepto la tiroides, que tiene tendencia acelerarse.

15-ÓRGANOS GENITALES
Inflamación de las vías genitales por los ácidos. Se favorecen de infecciones.

16-SISTEMA NERVIOSO
Sensibilidad desmesurada al dolor en general, insomnio.
Clasificación de los alimentos


Veamos qué se entiende por alimentos acidificantes y alcalinizantes. Nuestros nutrientes tienen distintos grados de acidez o alcalinidad. El agua pura, que es neutra, tiene un pH 7,07. Básicamente, todas las frutas y verduras resultan alcalinizantes.

También los minerales juegan un rol importante en el comportamiento acidificante o alcalinizante de los alimentos y nos permiten hacer una elección más consciente. 

Por lo general resultan acidificantes aquellos alimentos que poseen un alto contenido de azufre, fósforo y cloro.
En cambio son alcalinizantes aquellos que contienen buena dosis de: calcio, magnesio, sodio y potasio.

Es importante conocer aspectos que tienen que ver con la preparación misma de las comidas. Por ejemplo: se ha demostrado que un 40-60% de los elementos minerales y un 95% de las vitaminas y bases se pierden en el agua de cocción de las verduras. Resulta entonces que el alto contenido de bases que poseen las verduras -y que resulta tan útil para el equilibrio sanguíneo- se desvaloriza.

De allí la importancia del sistema oriental de cocer las verduras al vapor en cestas de acero o bambú, o sea sin que estén en contacto directo con el agua. También comprendemos el alto valor terapéutico de los caldos, que conservan todo el contenido alcalino de las verduras y que resultan tan equilibrantes en enfermos y convalecientes.

En general los cereales generan desechos ácidos más en el trigo y maíz y menos en cebada, quínoa. Por su parte las legumbres y semillas son ligeramente acidificantes por su contenido proteico, pero con variedades.

Los lácteos son elementos acidificantes, la leche fresca sin pasteurizar resulta algo más alcalina. Ciertas cualidades de los alimentos se pierden en el agua de cocción, de ahí la importancia de la cocción al vapor. Por eso es importante el valor nutricional de los caldos que conservan todo el contenido alcalino de las verduras y que resultan tan equilibrantes en enfermos y convalecientes.

ÁCIDOS BUENOS Y MALOS

Entre los beneficiosos se encuentran los frutales, cítrico, tartárico etc. Estos son ácidos débiles que una vez metabolizados en el organismo se combinan con minerales, sodio, calcio, potasio y dan lugar a sales minerales. En el lado opuesto están el oxálico, presente en acelgas, espinacas que disminuyen la absorción de calcio. El ácido benzoico, presente en ciruelas esta contraindicado en la gota y reumatismo. Eso no quiere decir que debamos rechazar el consumo de estos alimentos pero si debemos moderarlos si padecemos alguna de estas patologías.

Desaconsejadas son las bebidas gaseosas las cuales suelen ir acompañadas de aditivos y acidulantes. Los ácidos presentes en carnes, embutidos y lácteos, la no correcta eliminación de ácidos como el úrico dan origen a dolencias como la artritis, artrosis, reumatismo, etc. Una dieta vegetaría que excluya la carne no necesariamente es ideal si se consumen en exceso, huevos, quesos, legumbres, cereales refinados, café, té, chocolate, gaseosas, azúcar blanco.


Tabla de alimentos ácidos-alcalinos


UN EXCELENTE INDICADOR: LA ORINA

Como hemos dicho, cuando los procesos vitales del organismo se desarrollan normalmente, el nivel de la sangre es ligeramente alcalino (pH 7,40). El exceso de ácidos apenas varía este parámetro primordial del cuerpo. Pero los trastornos se reflejan en el ámbito de los tejidos y líquidos en contacto con la sangre. Dado que los ácidos en exceso son eliminados a través de los riñones y la orina, tenemos allí un modo simple y preciso de verificar qué está sucediendo en nuestro organismo.

Valores bioelectrónicos en una persona sana



Igual que la temperatura es un factor limitante en el desarrollo de la vida y la mayoría de los seres vivos no sobreviven por debajo y por encima de una temperatura, las constantes señaladas antes nos dan idea de la idoneidad del medio interno para que se desarrolle la vida con todo su potencial, para que florezca la salud. Las tres primeras constantes se miden en la sangre, la saliva y la orina.

Este método de verificación fue descubierto por el científico húngaro Erik Rucka y desarrollado por la Dra. Catherine Kousmine, investigadora suiza: “Una persona sana y bien equilibrada, que recibe suficiente cantidad de sustancias alcalinas en su alimentación tendrá en la segunda orina de la mañana un pH ligeramente alcalino, idéntico al de la sangre. La primera orina no sirve para el control por ser naturalmente ácida, ya que el reposo nocturno sirve para que los riñones eliminen los productos ácidos de desecho”. El sistema para verificar este valor es sencillo y se basa en el simple uso de tiras de papel reactivo.

Conclusiones

Hay que evitar la acidez consumiendo alimentos alcalinos, tomando el zumo
de un limón exprimido con agua por la mañana en ayunas y también podemos
tomar suplementos que ayudan para este propósito.



BIBLIOGRAFÍA: loquepodemoshacer.wordpress

martes, 26 de agosto de 2014

PALATINOSA , ENERGÍA DE LARGA DURACIÓN

Palatinosa, o Isomaltulosa (nombre genérico), es un hidrato de carbono puro, blanco y dulce que se deriva de una fuente natural de sacarosa.
La palatinosa se origina a partir de un reordenamiento enzimático del enlace alfa 1,2 entre la glucosa y la fructosa en el enlace alfa 1,6 (véase la estructura molecular).
El resultado de la reordenación antes mencionada es un azúcar extremadamente lento que, en combinación con otros azúcares presentes, mejora la difusión del suministro energético por nuestro cuerpo. Por eso, las características siguientes contribuyen a las propiedades específicas de la Palatinosa.
Suministro de energía de mayor duración.
La lenta difusión de la Palatinosa por todo el cuerpo produce un incremento limitado de glucosa en sangre, por lo que desaparece de forma mucho más lenta del flujo sanguíneo, consecuentemente, la energía generada por la Palatinosa se mantiene presente por más tiempo y proporciona una aportación constante de nutrientes por un periodo más largo comparado con, por ejemplo, la glucosa.
De bajo índice glucémico.
El índice glucémico (IG) de los alimentos, determina su influencia sobre el nivel de glucosa en sangre. El bajo índice glucémico de la Palatinosa resulta del menor suministro de glucosa por todo el cuerpo.

El IG de la Palatinosa es 32 (Max. IG: +70; Mín. IG: -40).

No hay un exceso de glucosa en sangre.

Bajo índice de insulina.

La Palatinosa no solo causa una reacción limitada del azúcar en sangre, sino que también tiene un índice de insulina bajo. La insulina es importante en el consumo muscular de nutrientes y contribuye así a la fuente de energía y de la estructura del tejido muscular.
Debido a que la insulina se produce por el consumo de carbohidratos, el cuerpo debe absorber suficientes hidratos de carbono (azúcares) para producirla.
Para asegurar el suministro de energía lo más constante posible, nuestro cuerpo debe consumir azúcares rápidos, menos rápidos y lentos. Si nos limitamos a la ingesta de azúcares simples o rápidos, la insulina puede llegar a afectar a la resistencia, concretamente, esto significa que nuestro cuerpo ya no reacciona a la insulina y se vuelve incapaz de suministrar la energía necesaria. Por tanto, el bajo índice de insulina (30) de la Palatinosa contribuye a mantener los niveles de insulina en el cuerpo (ver gráfico).

Conclusión: Aunque Palatinosa es un azúcar lento, es totalmente asimilado por nuestro cuerpo y suministra la misma energía (4 Kcal/g) como cualquier otro azúcar, siendo un azúcar lento que puede ofrecer un suministro constante y generalizado de energía al organismo.

martes, 18 de marzo de 2014

PROPIEDADES DEL JENGIBRE


Propiedades sobre el aparato digestivo-

Tradicionalmente, el jengibre se ha utilizado para tratar afecciones digestivas. Facilita y estimula la digestión de los alimentos, dispone de poder antibacteriano siendo un apoyo a la flora intestinal, ayuda a la función hepática y regula niveles de azúcar en sangre. Es muy útil en casos de dispepsias, gases, hinchazón abdominal, pesadez, espasmos digestivos, vómitos, náuseas, diarreas, etc.


El jengibre estimula al páncreas, aumentando la producción de enzimas que favorecen la digestión y evitan la aparición de una serie de efectos secundarios relacionados con una mala absorción de los mismos


Se ha comprobado como la ingestión de jengibre resulta uno de los mejores remedios para combatir las náuseas o ganas de vomitar en sus numerosas variedades, actuando directamente en el estómago (Lien HC, Sun WM, Chen YH, et al. Effects of ginger on motion sickness and gastric slow-wave dysrhythmias induced by circular vection. Am J Physiol Gastrointest Liver Physiol. 2003;284:G481 – G489.)

La ingestión de jengibre reduce también las nauseas o vómitos que se producen en los primeros meses de embarazo. Los resultados de varios estudios mostraron que el jengibre reducían las náuseas sin efectos secundarios significativos

El jengibre parece reducir los vómitos post-operatorios, efectos negativos que acompañan a los medicamentos utilizados en las operaciones, así como los vómitos tras sesiones de quimioterapia.

Además de favorecer la digestión y como antivomitivo, se muestra eficaz para los mareos en los viajes (enfermedad del movimiento), especialmente para disminuir el vómito y el sudor frío
Su poder antibacteriano es capaz de tratar el Helicobacter pylori, bacteria asociada a muchas úlceras, especialmente la de duodeno y de otros problemas de estómago como la gastritis.

Además, el jengibre es capaz de neutralizar el exceso de ácido gástrico que es otro de las causas que favorece la aparición de úlceras.

Su capacidad antibacteriana elimina microorganismos perjudiciales, como la Escherichia coli, y otros microorganismos parásitos perjudiciales mientras que es tolerante con los microorganismos necesarios en la flora intestinal.

Permite aumentar la riqueza de la flora intestinal y evitar la aparición de putrefacciones intestinales responsables de hinchazones abdominales y gases (meteorismo). Los gingeroles contenidos en esta planta aumentan el peristaltismo intestinal favoreciendo la expulsión de los excrementos. Es eficaz en la mayor parte de diarreas y muchos casos de gastroenteritis.

Es eficaz también contra el mal aliento y para refrescar la boca después de las comidas. Además incrementa la producción de saliva en la boca por lo que puede utilizarse para remediar los casos de boca seca.


BENEFICIOS Y PROPIEDADES DEL OMEGA-3


Las principales investigaciones sobre los efectos de los ácidos grasos se han centrado en el ácido graso omega-3, habiéndose demostrado claramente que reducen el riesgo de enfermedad cardiaca. La American Heart Association recomienda comer pescado al menos dos veces a la semana, especialmente pescado graso como caballa, trucha, arenque, sardinas, salmón y atún blanco.
El consumo de ácido graso omega-3 reduce la inflamación y puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas como cáncer, artritis o enfermedades del corazón. Estos ácidos grasos se encuentran en altas cantidades en el cerebro y parecen jugar una función muy importante en el funcionamiento cognitivo. De hecho, los niños que no han recibido suficiente cantidad de ácidos grasos omega-3 durante su gestación tienen un mayor riesgo de presentar problemas visuales y del sistema nervioso.
La importancia del equilibro entre ácidos grasos
Para que los ácidos grasos puedan ejercer su función correctamente es muy importante no solo que existan en cantidades suficientes, sino también que haya un adecuado equilibrio entre las cantidades de omega-3 y omega-6. Los primeros ayudan a reducir la inflamación, mientras que los ácidos grasos omega-6 estimulan la reacción inflamatoria.
Una alimentación sana, como la dieta mediterránea, ayuda a mantener este equilibrio porque contiene alimentos ricos en omega-3, como cereales integrales, frutas y verduras frescas, aceite de oliva, pescado, o ajo. Sin embargo, en muchos países occidentales la alimentación tiene un contenido mucho más elevado de omega-6 que de omega-3. Este desequilibro se debe a diversas razones, como:
• Disminución del consumo de alimentos ricos en omega-3.
• Consumo de cereales refinados en vez de integrales.
• Aumento de la ingestión de azúcar (que interfiere con el metabolismo de los ácidos grasos).
• Aumento del consumo de grasas hidrogenadas.
• Deficiencias nutricionales (la vitamina B6, por ejemplo, es necesaria para el metabolismo de los ácidos grasos).
• Aumento del consumo de fármacos.
Los ácidos grasos más importantes
Alfa linolénico, del que ya hemos hablado.
Ácido eicosapentanoico (EPA), de la familia omega-3. Ayuda a regular la inflamación, el sistema inmunitario, la circulación y la coagulación sanguínea. Se encuentra en el pescado graso principalmente.
Ácido docosahexanoico (DHA), de la familia omega-3. Juega un papel importante en el desarrollo del cerebro y la retina en bebés. También juega un papel importante en la salud de las articulaciones y la función cerebral. Se encuentra en el pescado graso principalmente y también en el huevo y algunos tipos de algas.
Ácidogamma linoleico (GLA), de la familia omega-6. Interviene en el funcionamiento del cerebro, la salud de las articulaciones y el equilibrio hormonal. Se encuentra en el aceite de borraja y de onagra.
Síntomas de deficiencia o desequilibro de ácidos grasos
• Piel seca y/o agrietada
• Ojos secos
• Caspa
• Irritabilidad
• Cabello seco
• Uñas blandas y quebradizas
• Sed excesiva
• Heridas que tardan en curar
Enfermedades asociadas con la falta o desequilibrio de ácidos grasos
• Asma
• Diabetes
• Artritis
• Eczema
• Fatiga
• Hiperactividad
• Cáncer
• Depresión
• Caída del cabello
• Lupus
• Hipertensión
• Enfermedad cardiovascular
• Problemas de memoria
• Esquizofrenia
• Trastorno bipolar
• Enfermedad de Alzheimer
• Degeneración macular


PESCADO AZUL Y PESCADO BLANCO

PESCADO AZUL , PESCADO BLANCO.

La clasificación de pescado que todos conocemos es: Pescado azul, pescado blanco y pescado semigraso. La diferencia de cada grupo de pescados no se encuentra en el color, si no en el contenido graso de cada uno, y en consecuencia en su digestibilidad, y que se expresa en porcentaje con respecto a su peso.

Además de las denominaciones pescado azul, pescado blanco o pescado semigraso (que es el menos habitual), al pescado azul también se le conoce como pescado graso y al pescado blanco como pescado magro. A todo esto hay que añadir que hay pescados que según la época del año en que se encuentren, tienen mayor o menor contenido en grasa, por eso su definición puede variar o se clasifican como pescados semigrasos.

El pescado azul tiene entre un 5 y un 10% de grasa, es el resultado de su necesidad de acumularla para soportar los grandes viajes que realiza. Este cúmulo de grasa que en su mayoría se encuentra en los músculos, hace que su coloración sea algo azulada, por esa razón se cree que reciben el nombre de pescado azul.

Citando algunos ejemplos de pescado azul encontramos el atún, el bonito, la sardina, el boquerón, el salmón, la caballa, la anguila, la lamprea, el pez espada, el cazón, la palometa o japuta y el jurel entre otros.

El pescado blanco contiene alrededor de un 2% de grasa, es un pescado sedentario y no necesita acumular grasas para su manutención. La mayor parte de la grasa de los pescados magros se concentra en el hígado y la coloración de su carne es blanca en la mayoría de casos.

Son pescados blancos la merluza, el rape, el bacalao (aunque cuando está en salazón concentra más grasa y puede considerarse nutricionalmente pescado azul), el lenguado, el fletán, el gallo o el rodaballo entre otros.

El pescado semigraso, como ya hemos indicado, no existe como tal, pero dependiendo de la época del año, un pescado azul reduce su contenido graso, encontrándose en niveles de entre un 2’5% y un 5% de grasas.

Algunos ejemplos de pescado semigraso son la lubina, la dorada, el salmonete, el besugo y la anguila.

jueves, 6 de febrero de 2014

EL CORTISOL

EL CORTISOL

En situaciones normales las células de nuestro cuerpo utilizan el 90% de la energía en actividades metabólicas tales como reparación, renovación y formación de nuevos tejidos.
Pero cuando se produce una situación de alarma y estrés nuestro cerebro envía un mensaje a las glándulas adrenales para que liberen cortisol, esta hormona hace que el organismo libere glucosa a la sangre para enviar cantidades masivas de energía a los músculos.

De esta forma todas las funciones anabólicas de recuperación, renovación y creación de tejidos se paralizan y el organismo cambia a metabolismo catabólico para resolver esa situación de alarma.

Cuando la situación de estrés es puntual, una vez superada la emergencia los niveles hormonales y los procesos fisiológicos vuelven a la normalidad, pero cuando el estrés es prolongado, como es muy frecuente hoy en día debido al ritmo de vida que llevamos, se disparan en el organismo los niveles de cortisol, y al ser el único proveedor de glucosa del cerebro tratará de conseguirla por diferentes vías, bien sea destruyendo tejidos, proteínas musculares, ácidos grasos y cerrando la entrada de glucosa a lo otros tejidos.

Los primeros síntomas de niveles elevados de cortisol son:

Cambios del comportamiento
Falta de sentido del humor.
Irritabilidad constante.
Sentimientos de ira.
Ganas de llorar.

Síntomas físicos:

Cansancio permanente aunque no hagamos nada.
Dolores de cabeza.
Palpitaciones.
Hipertensión.
Falta de apetito o gula desmesurada.
Problemas digestivos.
Orina frecuente, diarrea o estreñimiento.
Dolores o calambres musculares.
Infertilidad e interrupción de la menstruación.
Perdida de memoria debido a que los niveles altos de cortisol daña la conexión entre células cerebrales.
Disminución de las defensas.

Pautas para controlar el cortisol:

Aunque hoy día resulta un tanto complicado controlar el cortisol, hay varias pautas que nos ayudaran a mantener los niveles adecuados:

Dieta: debemos suministrar al organismo todos los nutrientes necesarios para prevenir cualquier deficiencia, proteínas de alta calidad, ácidos grasos esenciales, carbohidratos complejos, vitaminas y minerales. Ya que una disminución en la ingesta calórica es un aumento de los niveles de cortisol.
Es aconsejable tomar alimentos: como los huevos, leche, cereales integrales que son ricos en triptófano, un aminoácido que estimula la producción de serotonina, la hormona del bienestar.
Evitar: el consumo de bebidas excitantes café, colas y alcohol. También debemos eliminar los edulcorantes artificiales, sobre todo aspartamo que estimula en exceso el funcionamiento de las glándulas suprarrenales.
Dormir bien: es muy importante dormir ocho horas por la noche para que nuestro organismo ponga en marcha el mecanismo renovación y recuperación celular.
Relajación: practicar con regularidad yoga, tai-chi, ejercicios de relajación, meditación, técnicas de respiración para contrarrestar los periodos de tensión.

Suplementos:

Fosfatidilserina tiene propiedades supresoras del cortisol.
Vitamina C por sus propiedades antioxidantes atenúa transitoriamente los incrementos del cortisol.
Vitamina A ayuda a minimizar los niveles de la hormona del estrés.
Zinc participa en la producción de hormonas esteroides como el cortisol.
Té verde contienen L-teanina mejora la producción de ondas alfa del cerebro.
Ginseng actúa sobre el cerebro y las glándulas suprarrenales para que dejen de producir las hormonas del estrés.
Regaliz ayuda al buen funcionamiento de las glándulas suprarrenales.

De esta forma todas las funciones anabólicas de recuperación, renovación y creación de tejidos se paralizan y el organismo cambia a metabolismo catabólico para resolver esa situación de alarma.
Cuando la situación de estrés es puntual, una vez superada la emergencia los niveles hormonales y los procesos fisiológicos vuelven a la normalidad, pero cuando el estrés es prolongado, como es muy frecuente hoy en día debido al ritmo de vida que llevamos, se disparan en el organismo los niveles de cortisol, y al ser el único proveedor de glucosa del cerebro tratará de conseguirla por diferentes vías, bien sea destruyendo tejidos, proteínas musculares, ácidos grasos y cerrando la entrada de glucosa a lo otros tejidos.
Los primeros síntomas de niveles elevados de cortisol son:
Cambios del comportamientoFalta de sentido del humor.Irritabilidad constante.Sentimientos de ira.Ganas de llorar.
Síntomas físicos:
Cansancio permanente aunque no hagamos nada.Dolores de cabeza.Palpitaciones.Hipertensión.Falta de apetito o gula desmesurada.Problemas digestivos.Orina frecuente, diarrea o estreñimiento.Dolores o calambres musculares.Infertilidad e interrupción de la menstruación.Perdida de memoria debido a que los niveles altos de cortisol daña la conexión entre células cerebrales.Disminución de las defensas.
Pautas para controlar el cortisol:
Aunque hoy día resulta un tanto complicado controlar el cortisol, hay varias pautas que nos ayudaran a mantener los niveles adecuados:
Dieta: debemos suministrar al organismo todos los nutrientes necesarios para prevenir cualquier deficiencia, proteínas de alta calidad, ácidos grasos esenciales, carbohidratos complejos, vitaminas y minerales. Ya que una disminución en la ingesta calórica es un aumento de los niveles de cortisol.Es aconsejable tomar alimentos: como los huevos, leche, cereales integrales que son ricos en triptófano, un aminoácido que estimula la producción de serotonina, la hormona del bienestar.Evitar: el consumo de bebidas excitantes café, colas y alcohol. También debemos eliminar los edulcorantes artificiales, sobre todo aspartamo que estimula en exceso el funcionamiento de las glándulas suprarrenales.Dormir bien: es muy importante dormir ocho horas por la noche para que nuestro organismo ponga en marcha el mecanismo renovación y recuperación celular.Relajación: practicar con regularidad yoga, tai-chi, ejercicios de relajación, meditación, técnicas de respiración para contrarrestar los periodos de tensión.
Suplementos:
Fosfatidilserina tiene propiedades supresoras del cortisol.Vitamina C por sus propiedades antioxidantes atenúa transitoriamente los incrementos del cortisol.Vitamina A ayuda a minimizar los niveles de la hormona del estrés.Zinc participa en la producción de hormonas esteroides como el cortisol.Té verde contienen L-teanina mejora la producción de ondas alfa del cerebro.Ginseng actúa sobre el cerebro y las glándulas suprarrenales para que dejen de producir las hormonas del estrés.Regaliz ayuda al buen funcionamiento de las glándulas suprarrenales.